Murallas, derribos y ensanches en Galicia (I)

Muralla de Lugo

Cualquier obra de arquitectura es difícil que permanezca inalterable con el paso del tiempo, eso le ha venido sucediendo a las murallas en Galicia hasta prácticamente desaparecer la mayoría de ellas.

El derribo de las murallas de la ciudad gallegas va ligado a los ensanches, fenómeno urbanístico vivido en el siglo XIX y comienzos del XX ante la presión demográfica y la necesidad de modernizar las ciudades. Los argumentos esgrimidos para justificar este derribo se basaban sobre todo en que las murallas habían perdido su valor defensivo, pero también que creaban problemas al crecimiento urbano porque constreñían la ciudad y suponían un obstáculo vial entre la zona vieja y la zona extramuros en expansión.

Con estos argumentos aceptados por muchos, los ensanches comenzaron a llevarse a cabo sobre todo en la segunda mitad del siglo XIX, para ello, con el fin de ordenar esta nueva zona de crecimiento de la ciudad, se hizo un borrador de la ley de Ensanches aprobado en 1864, que lo completaba un reglamento de 1867, para regular la urbanización y parcelación de los nuevos terrenos. También se determinó la construcción de rondas en los terrenos liberados de las murallas, sin embargo, a este control público de ordenación escapaba la edificación que estaba en manos privadas y que dio lugar a una gran especulación y abuso por parte de los particulares.

El cortejo de los reyes magos

Pared este

Autor: Benozzo Gozzoli / 1459 / Capilla del palacio Medici Riccardi (Florencia) 

Se trata de un gran fresco que encarga la familia Medici para decorar, tres de los cuatro muros, de la capilla de su palacio florentino. Esta familia de banqueros era la más poderosa económica y políticamente de la república de Florencia, además de grandes mecenas.

La elección del tema de los Reyes Magos se debe a la devoción que le profesaban los Medici y la propia ciudad, que el día de la Epifanía organizaban una gran cabalgata en la que participaban, en un ambiente festivo y de lujo, el pueblo y los personajes más importantes de la ciudad encabezados por los Medici, que desplegaban para la ocasión toda su riqueza.

Pared oeste

 El pintor elegido fue Benozzo Gozzoli, que tenía taller propio y había trabajado con Ghiberti y Fray Angélico y se le consideraba además el heredero de Filippo Lippi. Gozzoli estaba muy ligado a los Medici y precisamente en este fresco nos va a transmitir esa suntuosidad en que vivía esta familia. Para lograrlo, la fuente en las que se inspira van a ser el Evangelio según San Mateo (2, 1-12), los evangelios apócrifos, los desfiles de la Compañía de los magos de Florencia, el lujo del cortejo de los altos dignatarios bizantinos que habían acudido al concilio de Florencia en 1438-1439 y como no, la riqueza y el poder de los propios Medici, que se hacen representar en todos sus esplendor con sus propios símbolos.

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