En el cincuenta aniversario del fallecimiento de D. Ramón Otero Pedrayo 

Ramón Otero Pedrayo. Prego de Oliver

Ramón Otero Pedrayo (1888-1976) “Patriarca das letras galegas”, fue profesor, orador, político, galleguista activo, miembro del comprometido Grupo Nós y escritor, faceta en la que destacó en diferentes géneros que abarcan desde la novela al ensayo, pasando por el relato o las colaboraciones en prensa.

Su faceta de orador, que acompañaba de una gestualidad muy enfatizada y personal, ha sido la que más ha contribuido a definir en el arte el aspecto formal de sus retratos. Sin embargo, el que realizó el pintor ourensano Prego de Oliver para la galería de retratos de directores del IES Otero Pedrayo, primer instituto que se construyó en la ciudad a finales del siglo XIX, no se cumple la premisa de la gestualidad al tratarse en esta ocasión de una obra más academicista por el lugar al que iba destinado y en consonancia con las ya existentes. Prego de Oliver fue un pintor orensano autodidacta, que gozó de reconocimiento sobre todo en los años setenta-ochenta del siglo pasado. Su temática era diversa, pero con un interés por lo cotidiano, los niños y los bodegones, también fue demandado en el campo del retrato realizando tres de los que ocupan la galería del citado instituto. En el que nos ocupa, además de la pose sedente y academicista, se aprecia varias características de su estilo, como el gusto por la luz y las transparencias, los fuertes contrastes entre luminosidad y oscuridad o dibujo y mancha.

La iglesia ourensana de San Pío X (II Escultura)

El programa escultórico que completa la obra arquitectónica en su exterior, fue encomendado al escultor ourensano Antonio Failde, que por estos años se encontraba en la cumbre de su carrera. El artista realiza los dos bajorrelieves de la fachada principal en los que aparece San Pío X, en uno de ellos representado como pontífice con el manto y báculo y en el otro portando la Eucaristía y rodeado de un grupo de fieles. El programa se extiende también a los capiteles del pórtico, en los que narra de izquierda derecha y en todas sus caras la vida del santo, desde que era un niño de origen humilde y acudía a la escuela de su pueblo natal de Riese (Veneto) hasta sus últimos años ya como pontífice (1903-1914), no olvida su paso por el seminario y su labor pastoral de sacerdote y obispo.

La iglesia ourensana de San Pío X (I Arquitectura)

A comienzos de los años sesenta, el barrio ourensano de Mariñamansa, debido al auge económico fruto de la emigración a Europa de muchos ourensanos, comienza a sufrir una serie de transformaciones en su fisonomía, que hace que pase de ser una zona en la que predominaba el tipo de vivienda diseminada, a convertirse en un barrio en el que se abren nuevas calles y los edificios crecen en altura,. Ante esta expansión y el aumento demográfico, el obispado se plantea la posibilidad de construir una iglesia que cubra sus necesidades que hasta la fecha venían siendo atendidas por la iglesia de la Trinidad.

Para satisfacer esta demanda, se optó por un modelo de templo austero y amplio proyectado por el arquitecto ourensano Manuel Conde Fidalgo. Como lugar idóneo para la nueva edificación se pensó en un solar de propiedad municipal, situado en la avenida de Zamora en el que tiempo atrás había existido un hospitalillo para tuberculosos y que después pasó a utilizarse, de manera temporal, como plaza de toros.

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