Murallas, derribos y ensanches en Galicia (II)

Muralla de Lugo
Está visto que el capítulo de las vicisitudes de las murallas gallegas no se ha cerrado con el derribo de la del Arsenal de Ferrol, pues ahora parece ser que las adversas condiciones meteorológicas de este invierno, han reclamado también su protagonismo en la historia interminable de desdichas de estos monumentos gallegos.
Siguiendo con lo visto en el artículo anterior, Santiago mantiene su segunda muralla, la primera había sido destruida por Almanzor, hasta su demolición entre los siglos XVIII y XIX, alegando su estado ruinoso y el ser un obstáculo vial. Solo logró sobrevivir la Puerta de Mazarelos gracias al empeño de los vecinos. Aunque la ciudad mantiene su esencia eclesiástica y universitaria, no todas las transformaciones arquitectónicas y urbanas que se llevaron a cabo en el ensanche fueron respetuosas con el pasado que definía su personalidad, pues además de las murallas se destruyeron manzanas de viviendas antiguas para abrir nuevas calles. En el ensanche la ciudad va a adquiriendo una fisonomía moderna en la que se levantan edificios como el colegio de Sordomudos y Ciegos, las facultades de Veterinaria y Medicina, la Alameda con su arboleda y estatuas o la Residencia de Estudiantes, origen del Campus universitario.